El sexo no es un juego (Relato erótico)

Tema en 'ÁREA DE RECREO' iniciado por Corin Xaloc, 18 Abr 2018.

  1. Corin Xaloc

    Corin Xaloc Novato Usuario Activo

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    Caminé hacia él, dejé mis caderas moviéndose como un felino al acecho. El escote rogándo que se rasgue el vestido. Sé que mis curvas elevan su temperatura a niveles peligrosos. Le mostré mi mejor sonrisa, sus ojos azules brillando mientras miraba como su mirada me recorria. Era tan divertido seducir a mi compañero de clase. Ambos disfrutabamos intensamente haciendo que el otro estuviera demasiado hambriento para resistirse a una sesión de sexo.
    Me aparté de él, mi vestido negro de verano se balanceaba conmigo. Ahora a por la diversión. Me incliné un poco más allá de lo realmente necesario para revelar un sorprendente liguero en la parte superior de mis despojadas medias hasta las rodillas.

    Rápidamente me giró para mirarlo, con una mano sobre mi espalda, y manteniendo su otra mano alrededor de mi garganta, me besó profundamente. Suspiré de placer, ya entregándome a sus demandas. Su contundencia eliminó todas mis inhibiciones. No confiaría en que alguien fuera tan deliciosamente rudo conmigo.
    Deslizó sus dedos por mi garganta y en mi cabello, agarrándome una buena mata en la base de su cráneo, me empujó hacia atrás con la fuerza suficiente para hacerme jadear con el impacto de la sensación. Usando su tacto, me maniobró con facilidad, su lengua no dejó dudas sobre lo que me iba a pasar. Sus manos se clavaron en mi espalda mientras luchaba por permanecer de pie.

    A él le encantaba hacerme gemir. Era una satisfacción tan profunda sentir el poder que él tenía sobre mi, sentir la fuerza con que bombeaba su sangre cuando su mano se aferró a mi garganta. Mi mente estaba en blanco mientras se movía con antojo en mi. Movió ambas manos alrededor de mi cintura, empujandome contra la pared. Tomó mis manos y las sujetó sobre su cabeza y continuó besándome, todo lo que pude hacer fue gemir y devolverle los besos con la sed de un viajero del desierto.
    Ahora usando una mano para manteneme fija; no es que me resistiera, deslizó la otra mano por mi muslo derecho mientras la liga lo guiaba a hacer. Sus talentosos dedos comenzaron a deslizarse entre mis piernas. Para su deleite descubrió que no había bragas que quitar y sus dedos encontraron la fuente de la humedad deslizándose por mis piernas. Rodeaba mi clítoris y gemí y temblé, incapaz de formular una respuesta. Mientras deslizaba un dedo dentro y masajeaba el punto G. Me estremecí deslizándome ligeramente por la pared, tratando de seguir las reglas y permanecer donde él quería. Me besó y continuó su masaje interior durante uno o dos minutos.

    Ahora era el momento de la próxima escena. Soltó las manos y dijo: "Crees que puedes burlarte de mí y quedar impune ... no, no ... inclinate sobre la cama ... obedecí felizmente. Tan pronto como mis manos tocaron el colchón, ya tenía la falda del vestido arriba y descansando cómodamente sobre mi espalda. Mi culo redondo tentadoramente expuesto, la liga acentuando perfectamente las brillantes curvas. Me dio la primera palmada. Suave pero fuerte, sobre todo usando la palma de su mano, esto causó una profunda reverberación en mi interior y una picadura en el exterior. Grité una y otra vez. Cuando cada palmada aterrizaba me apretó adentro, y más y más el deseo creció.

    Comenzó a devorarme, azotándome lamiendo mi clítoris. Mis gemidos eran todo menos amortiguados. Muy pronto él extendió la mano y puso sus diestros dedos profundamente dentro de mi coño apretado y húmedo. La espalda se arqueó con la intensidad añadida que trajeron sus dedos predestinados. Una y otra vez lamió, chupó, se arremolinaba y movió la lengua sobre mi; sus dedos tentaban a la locura. Podría hacer que me corra rápidamente, pero ¿dónde está la diversión en eso? Sabía exactamente cómo construir mi orgasmo en una verdadera explosión. Continuó con su descarga oral, sus dedos casi detenían mi respiración mientras su otra mano se cerraba sobre el muslo exterior, asintiendo que no podía aguantar más, aceleró el paso, lamiéndome suavemente pero a una velocidad increíble. En segundos, espasmo tras espasmo me electrizó el cuerpo...

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    Continuará
     
  2. Sagitario

    Sagitario Administrador Administrador

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    Buen relato, y fácil de leer e imaginar. Enhorabuena.
     
  3. Amaro

    Amaro Activo Usuario Activo

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    Esperamos anisosos esa continuación.
     
  4. American

    American Activo Usuario Activo

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    Me sumo a la petición de la segunda parte
     

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